Almacenistas
en Detalle
Las bodegas de Jerez suelen ser enormes edificios pero, escondidos en el laberinto de pequeñas calles, hay pequeñas bodegas quizá con sólo unos cuantos cientos de botas. Éstas son las bodegas de los Almacenistas, los guardianes de la tradición de la crianza del Jerez. Almacenista es quien compra o “debe” comprar jerez a los viñistas.
El almacenista aguarda y cría en sus bodegas antes de vender a Lustau, basado en una relación histórica, heredada de padres a hijos.
Ser almacenista es cuestión de pasión por el jerez. La pequeña escala de negocio y el lento y concienzudo paso al que las botas de vino maduran, significan que no se hace fácil fortuna aquí.
Para la mayoría de los almacenistas su amor al jerez es su recompensa. Son gente de negocios, profesionales que aman al jerez tanto como para crear sus propios vinos.
Emilio Lustau fue el responsable de dar a los almacenistas el lugar que se merecen en la región del jerez. Reconocieron que ciertas pequeñas cantidades de jerez eran de tan alta calidad que perderlas en cabeceos sería una tragedia. Consecuentemente en 1981, para dar crédito a los almacenistas, empezaron a embotellar y vender estos especiales vinos como la gama Almacenista , apareciendo el nombre de cada uno de los almacenistas al lado del de Lustau en la etiqueta.
El número de botas que forman una solera o vino completamente criado de cada uno de los almacenistas se indica igualmente en la etiqueta (ej. 1/10 significa que el vino tiene su origen en una solera de 10 botas).
Vides
Almacenista, Jerez de la
Frontera
Vides fue fundado por D. Tomás Domecq Rivero en 1958. Es la clásica bodega Almacenista, ubicada en el barrio de Santiago. Hoy el nieto de don Tomás, don Fernando León Manjón Domecq, es el propietario. Desde luego, Domecq es un nombre bien conocido en Jerez, pero la bodega almacenista no tiene ninguna relación con la casa Pedro Domecq.
También de la misma familia es la finca llamada “Esparta”, en el pago Carrascal. Aquí, unas 800 botas de Oloroso y Palo Cortado envejecen. El pago Carrascal, al norte de Jerez, es famoso por la calidad de los Olorosos y los Palos Cortados producidos de sus uvas Palomino. El terreno es de la más fina albariza. Aunque hay algunas soleras de fino provenientes de uvas del distrito Balbaína, la especialidad de Vides es el Palo Cortado y sobre todo el Oloroso.
Las soleras de Vides tienen entre 15 y 20 años de vejez. Los vinos no están lejos de ser soberbios, con un maravilloso y vigoroso aroma, al mismo tiempo, proporcionando gran elegancia y finura. Al paladar son secos y concentrados a la vez que suaves, con largura. Son vinos para tomar en pequeños sorbos y disfrutarlos de manera contemplativa mejor tras una comida, como el Oporto. El Palo Cortado y el Oloroso también pueden ser magníficos con queso, ya que los vigorosos sabores son lo suficientemente fuertes para evitar el dominio de un queso curado.
Manuel Cuevas Jurado
Almacenista, Sanlúcar de Barrameda
Don Manuel Cuevas Jurado era un importante vendedor de ultramarinos en Sanlúcar de Barrameda, cuna de un gran número de almacenistas. Empezó su actividad como tal en 1950, cuando compró una pequeña bodega “Nuestra Señora del Pilar”, con soleras establecidas por los hermanos Mergelina en 1889.
Para alguien en el negocio de los ultramarinos es normal convertirse en almacenista, ya que durante siglos la gente pagaba sus viandas con vino. Don Manuel tenía otra buena razón para poseer esta bodega. Cuatro generaciones de su familia tuvieron viñas propias en el pago de Callejuelas, cerca de Sanlúcar, una de las mejores zonas productoras de Manzanilla con la mejor tierra albariza.
Cuando don Manuel se retiró, su hijo Manuel Cuevas Gálvez pasó a llevar el negocio de ultramarinos y la actividad almacenista, continuando el negocio en la calle Trabajaderos con gran entusiasmo. La calle está formada casi exclusivamente por bodegas y almacenes pertenecientes a la familia Cuevas , muchos de los cuales son edificios muy antiguos con patios sombríos y pintorescas esquinas.
Cuando don Manuel Cuevas Jurado murió a los noventa y tantos años, su hijo y nietos convirtieron el negocio en una sociedad limitada, bajo el nombre Manuel Cuevas Jurado S.L. en memoria del fundador. La familia Cuevas es la única fuente de Manzanilla para Lustau y sus soleras de 2.500 botas proveen de Manzanilla Fina, Manzanilla Pasada y la afamada Manzanilla Amontillada de Sanlúcar.
Don Manuel Cuevas Gálvez, quien tiene un contagioso entusiasmo cuando habla de manzanilla, también controla el negocio de ultramarinos, ahora bajo el quehacer diario de sus tres hijos. La disciplina de la familia y los negocios hacen que se reúnan incluso el domingo por la mañana para intercambiar impresiones del progreso de ambas actividades.
Don Manuel es un enamorado del campo y disfruta de éste cerca de Sanlúcar. Es fácil encontrarlo, al final de un día de trabajo, con una copa de manzanilla fría en la mano en su bodega o en alguno de los bares locales.
El señor Cuevas Jurado produjo dos de las manzanillas de Lustau galardonadas en la International Wine Challenge 2002 - Manzanilla Pasada y Manzanilla Amontillada.
Miguel Fontádez Florido
Almacenista, Jerez de la Frontera
La familia Florido es originaria de Chipiona, ciudad del triángulo del jerez. Al final del siglo pasado, el abuelo de don Miguel, don Juan Florido Benítez, fundó el actual negocio familiar. A través de varias generaciones la bodega llegó a don Miguel, que falleció en 2003, farmacéutico de profesión que llevaba como afición la bodega y hoy es respetado en el negocio de los almacenistas.
Don Miguel estaba orgulloso de su sacristía, única, ubicada en la rebotica de su farmacia en la plaza de las Angustias de Jerez. La sacristía es también una bien conocida cita para antiguos aficionados al jerez. Podría parecerle extraño pero todo queda claro cuando se pasa tras el mostrador y se deja atrás a los enfermos que van a recoger sus medicinas y a los dependientes en bata blanca; la escena se transforma tanto que uno se pregunta si bombean algún psicotrópico por el aire acondicionado. La sacristía es un laberinto de habitaciones con colecciones de reliquias antiguas, cerámica egipcia, un armario lleno de sombreros antiguos (militares, monteras, incluso mitras), grandes esculturas, cinceles de madera de plazas de toros y antiguos gramófonos.
Después de parar para admirar la impresionante colección del señor Fontádez, se pasa tras una cortina en una puerta de madera en el último escondrijo del edificio, donde se encuentra una pequeña bodega con ventitantas botas. De nuevo, las paredes están adornadas con aperos de labranza oxidados y deteriorados cuadros de sus ancestros. En este momento le servirán una copa de amontillado de la solera, lo que era un ritual diario para el señor Fontádez.
Jereces de esta calidad son un fenómeno social: inalterados por las modas, forman parte de la cultura andaluza. El señor Fontádez no invitaba a amigos a visitarle pero era muy feliz de recibir a aquellos que querían verle. Del mismo modo, Lustau ofrece el producto puro y genuino, como compromiso con aquellos que quieren experimentar “algo genuino”.
La bodega de don Miguel alberga botas de Fino, Amontillado y Oloroso. De ellos sólo se puede encontrar el Amontillado de Jerez, pero merece la pena disfrutarlo.
Juan García Jarana
Almacenista, Jerez de la Frontera
El Lustau Almacenista Oloroso Pata de Gallina 1/38 envejece en una solera de Jerez propiedad de Juan García-Jarana, cuya bodega se encuentra en el antiguo barrio de Santiago. La calidad de los jereces del señor García-Jarana es bien conocida e incluyen pequeñas soleras de Fino, Oloroso, Amontillado y Pedro Ximénez. Lustau seleccionó el Oloroso Pata de Gallina en 1989 y posteriormente se ha ido convirtiendo en uno de los vinos más populares de la gama almacenista.
La bodega del señor García-Jarana, conocida como “El Aljibe”, es pequeña, encantadora y pintoresca. Fue adquirida por este señor en 1979 de la familia Balbás de los Ríos, quienes la fundaron hace aproximadamente cien años, al final del siglo XIX.
Como para la mayoría de los almacenistas, la elaboración de vino es más una afición que un negocio económico para el señor García-Jarana. Sus vinos son más que nada regalos para sus muchos asociados, familia y amigos. El señor García-Jarana es un hombre muy ocupado y acaudalado que dirige una compañía llamada “Dos Ruedas”, la cual representa muchas de las marcas japonesas e italianas de motocicletas en la zona. La moto es un popular medio de locomoción y cualquiera que haya estado en Jerez no puede dejar de darse cuenta del gran número de ruidosas pequeñas motos rugiendo por sus calles estrechas.
Otro de los intereses del señor García-Jarana es el patrocinio de jóvenes corredores en el Gran Premio motociclista de Jerez, que tiene lugar en Mayo cada año.
José Luis González Obregón
El Puerto de Santa María
Don José Luis comenzó como almacenista en 1959 a modo de afición tras retirarse de su eminente puesto de capataz general de una bodega exportadora de Jerez. Se dio cuenta del potencial de una estrecha pero a la vez independiente relación con Lustau a principio de los '80 y así ha continuado con su sobrino Manuel González Verano.
La bodega alberga muchas soleras diferentes (todas indicando “del Puerto” como ciudad de origen) y nuestro escogido amontillado es particularmente escaso, con sólo 100 botas.
El señor González Obregón produce el amontillado del Puerto Obregón, galardonado con la medalla de oro en la International Wine Challenge Amontillado del Puerto 2002 y vendido por Lustau.
Ángel Zamorano
Ángel Zamorano, un emprendedor con multitud de intereses en diferentes negocios, ha tenido una pequeña bodega de unas 300 botas en el centro de la ciudad desde 1975. Su Oloroso es una de las joyas a encontrar y acaba de ganar una medalla de plata en la International Wine Challenge.
La carrera del señor Zamorano se centra principalmente en la consultoría y como otros almacenistas de Lustau sus intereses incluyen la presencia en los sectores de alimentación y agrícola.
Ángel Zamorano tiene un afán insaciable de aprender y triunfar, así que no sorprende que viajar sea una de sus grandes aficiones; durante los viajes ha aprendido mucho de culturas de diferentes países, lo que le ha ayudado a triunfar en sus negocios.
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